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IRELAND

Here we are!

050Ostris, quedan dos semanas para las vacaciones de Midterm y aún no he mandado algún folletín irlandés.

    Sorry,no sabía por dónde empezar.

La intensidad del tema ha sido abrumadora pero voy a intentar condensarlo y quede como “legado” para los niños cuando con los años lo lean y ya hayan dejado de odiarme por haberles traído aquí.

Por ahorrarnos el alquiler nos vinimos en coche, en plan peregrinación, hégira transformadora, pasamos de las dos horas en avión, a unos días vagando por Francia y dieciséis horas en ferry.

De los quesos franceses, cuyo olor pútrido (“Luís, es por aprovisionarme”) casi acaba con nosotros, el sol y la mística música bárroca en el Mont Saint Michel al cheddar, la lluvia y la cantarina música tradicional irlandesa.
Una vez en tierra celta todo es y no es lo mismo que otros años.


Así, llegamos DE NUEVO con nervios, piojos

(ya se , también cómo se dice en francés)

y esguince de Sofía

(¿cuántas veces tiene que suceder algo para que empiece a considerarse una tradición?) 

pero esta vez:

SIN casa,

SIN papeles de inmigrantes legales,

SIN internet

SIN conocer la zona de Dublín donde íbamos a vivir, ni los coles,

SIN saber si aceptaban a los niños en los cursos que tenían que estar,

los tres SIN ganas de quedarse todo el año.

Diferencias sutiles.
Nada que no solucione un buen pan con mantequilla y un abrazo a tiempo.


Mes y medio después compruebo satisfecha que, Wicklow o Dublín, esto es Irlanda :-)

La gente es in-crei-ble-men-te amable y el tiempo esin-crei-ble-men-te insoportable.

Los papás en los entrenamientos, en camiseta de manga corta, se ríen cuando llego enfundada en boinaguantesbufanda.

    Pero… en invierno,…¿qué te vas a poner?, preguntan.

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No lo sé, respondo.

Y de verdad, no lo sé.


Mes y medio después tenemos en nuestro haber pequeños grandes logros de los que quiero fardar:

ha sido un acierto la casa elegida, después de un estudio exhaustivo del mercado inmobiliario dublinense por parte de Luís y aunque sólo tenga un baño y haya overbooking por las mañanas.

Inés va andando a su cole, incluso con esguince (sí, sí, también ha querido formar parte de esta laaarga tradición) tarda, en serio, 2 minutos. ¡Qué gozada!

Han sido un acierto los coles.

El de Sofía y Luis, muy alternativo, pequeño, con niños de 30 nacionalidades diferentes, me fascina.Yummy mummies

El de Inés, más tradicional, pero con arte, teatro, musicales, mola también.

BIG success del pater familias: compró una tele de segunda mano por 50 euros que elevó su ánimo por las nubes cuando aún seguíamos errantes, “wandering lonely as a cloud”, sin casa.

Me, myself, yo, he conseguido, después de tres semanas, que me recojan la basura (Sííí´) y el número de la seguridad social (PPS aquí) para todos.

He dado de alta servicios por teléfono (gas, luz, internet) que en español ya me habría costado horas de contestadores automáticos.

Pequeños grandes logros que, desde la granja a una hora de Dublín donde vivimos las dos primeras semanas, se nos hacían un mundo.

En esta ocasión no somos “veraneantes” sino inmigrantes “hechos y derechos” (de guante blanco, no nos engañemos, pero inmigrantes) y nos ha costado todo muuuuuuuuuuuuucho más.


Los niños.

Mes y medio después Sofía sigue diciéndome TODAS las mañanas que no quiere ir al cole y que quiere volverse a España.

Ya es una pose.

Se lo pasa como una enana cuidando en la comida a los más pequeños, dio una clase de español como premio a buen comportamiento, va a boxeo (las 4 medallas olímpicas de Irlanda han sido en ese deporte ¿?) y a baile, habla por los codos, se pasa horas eligiendo ropa porque va sin uniforme…

Luis está en plan cachas.

Entrena soccer, rugby y gaelic football… más partidos.

Duerme abrazado a su balón de rugby.

El sistema educativo de incentivos, projects, working groups, le va mogollón, responsable como en su vida.

El entusiasmo característico de Inés parece que disminuye con la edad y aún no está al 100% ilusionada con el plan.

Le gusta el cole pero echa mucho de menos a sus amigas L .Se refugia en la lectura (la librarian ya le dijo el otro día que se va a leer todo lo que tienen, que espere a 2013 que recibirán más).

Pienso que encuentra diferencias culturales que más pequeña no notaba.

Al segundo día una amiga ya le había preguntado si ella estaba “fresh”¿?.

La Irlanda super católica tiene esto.

Las madres hablan en los desayunos de los hombres “hot” del cole.

Aunque huyo de los estereotipos como de la peste los roles hombre/mujer aquí tienen otro punto.

Luis padre vive dos vidas a partir del jueves, por ahora feliz, esperamos no acabar con él commuting todos los fines de semana.

Vivimos juntos emociones intensas, charlones interculturales, mucha vida de “mamas de cole”, mucho entrenamiento, partido.

Para mí esto sigue siendo un lujo impagable.

Aunque tengamos que luchar contra la nostalgia (homesick, qué buena la palabra en inglés),

aunque haya tenido que decir ya a algún trabajo que no y el señor de la ONG que manejo no termine de creerse que se puede hacer en la distancia.

Aunque siga sin encontrar un cubo para la fregona.

Aunque algunos irlandeses en su slang parezca que me hablan en chino.

Aunque tenga que ver cómo patean la cabeza a Luisito en los entrenamientos de rugby.

Me encanta sentirme inmigrante.

Me encanta ir a zumba con una paquistaní con sari o discutir con una lituana sobre educación.

Ir a clases de inglés con una senegalesa, una polaca, una chilena, una argelina…

Me encanta ver el mar por las mañanas.

Me encanta atiborrarme a té con scones y pasarme horas haciendo deberes con los niños, sin otra preocupación más que preparar el lunch box para el día siguiente. Me siento traidora por huir de un país a la deriva aunque aquí me pregunten por qué me he venido a un “poorer” country y me vea compitiendo por quién está peor, si España o Irlanda.

Respondo que vengo tras la llamada del ministerio de turismo irlandés que ha lanzado una campaña para 2013

www.thegatheringireland.ie para aumentar el número de visitantes.

Por favor, pero si ya me emociono escuchando el himno irlandés de rugby que el cole de los niños ha hecho propio

I love Ireland! (pero estoy deseando ir a Madrid en dos semanas, conste)

Besos

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